Terapia frente a ansiedad en Ávila

Terapia frente a la ansiedad y el estrés en Ávila

Si has notado que últimamente estas más estresado o angustiado con tu vida y necesitas ayuda es posible que necesitas acudir a una terapia frente a la ansiedad y el estrés. Ten en cuenta que la ansiedad y el miedo son respuestas del organismo ante lo que percibe como una amenaza para su integridad, ya sea física o mental.

Mientras el miedo se presenta ante una amenaza concreta (real o imaginaria), la ansiedad es activada por un estímulo algunas veces más difuso al tratarse de una respuesta anticipatoria ante una amenaza futura. Sin embargo, tanto el miedo como la ansiedad activan una respuesta de lucha o huida, nos preparan para la acción y, en ciertos momentos, son adaptativos.

De hecho, la ansiedad es una experiencia universal y aparece de forma adaptativa y funcional ante, por ejemplo, una entrevista de trabajo, un examen importante o una presentación en público. Sin embargo, el problema viene cuando la ansiedad o el miedo son desproporcionados, limitantes o suceden ante estímulos que objetivamente no representan un peligro.

Cuando esto ocurra será importante pedir ayuda ya que dichas situaciones requieren la atención de un experto como nuestro equipo de psicólogos expertos en ansiedad que tenemos en Ávila. Por ello, si sientes que necesitas ayuda con tu ansiedad y estrés no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te ayudaremos.

Motivos por los cuales se acude a terapia en Ávila por ansiedad o estrés

Los principales motivos por los cuales las personas acuden a terapia por ansiedad o estrés en Ávila son:

  • Motivos somáticos o físicos. Mareos o sensación de inestabilidad, sudoración excesiva, taquicardia, palpitaciones, sensación de ahogo, temblores, rigidez o debilidad muscular, insomnio, náuseas, sensación de tener un “nudo” en el estómago o molestias digestivas, rigidez muscular, hormigueo, cansancio y dolor de cabeza tensional.
  • Motivos cognitivos o psicológicos. Ideas obsesivas, pensamientos negativos o catastróficos, problemas de memoria, dificultades para concentrarse, preocupación excesiva, sensación de confusión, percepción de peligro o amenaza, pensamiento acelerado y problemas para tomar decisiones, despersonalización, desrealización, temor, miedo a morirse a volverse loco o a perder el control, susceptibilidad, problemas de concentración y de memoria.
  • Motivos conductuales. Hiperactividad motora, bloqueos, impulsividad, deseo de escapar o huir de ciertas situaciones, estado de alerta permanente y dificultad para permanecer tranquilo en el mismo lugar.
  • Motivos emocionales. Angustia, miedo, sensación de falta de control, irascibilidad, inseguridad, sensación de extrañeza y/o vacío, incertidumbre, agobio e inquietud.
  • Motivos sociales. Dificultades para seguir el curso de una conversación, verborrea, quedarse en blanco, impulsividad o temor ante los conflictos interpersonales y dificultades para expresar sus opiniones y hacer valer sus derechos ante los demás.

Aunque muchas veces, los síntomas que presenta una persona son similares a los que presenta otra, en la mayoría de los casos estos síntomas son concretos y diferentes. El que en una persona aparezcan unos u otros dependerá de varios factores: predisposición genética, experiencias tempranas y vitales, entorno contextual, etc.

De todos modos, es posible que pese a experimentar las situaciones citadas anteriormente consideres que no necesites acudir a un psicólogo que te ayude con tu ansiedad y tu estrés puesto que cuando el nivel de ansiedad es moderado, la persona puede funcionar socialmente, pero cuando el trastorno de ansiedad no se diagnostica ni se acude a un tratamiento psicológico frente a la ansiedad, con el paso del tiempo el problema suele empeorar, haciendo que la persona asuma una serie de comportamientos extremos cuyo objetivo es garantizar su “seguridad”.

De hecho, si no se acude a terapia para frenar el estrés y la ansiedad, los síntomas de la ansiedad pueden agravarse y derivar en distintos trastornos. La mayoría de ellos se agrupan en torno a un miedo, temor o ansiedad excesivos como por ejemplo:

  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
  • Agorafobia.
  • Ansiedad generalizada.
  • Trastorno de pánico (Ataques de ansiedad o crisis de angustia).
  • Estrés.
  • Hipocondría.
  • Trastorno dismórfico corporal (Preocupación excesiva por los defectos físicos).
  • Bloqueo mental.

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Si estás buscando un psicólogo en Ávila para reducir tu ansiedad y estrés  y no sabes por donde empezar el equipo de psicólogos expertos en ansiedad y estrés de Contigo Psicología podrá ayudarte con un tratamiento frente a la ansiedad en Ávila totalmente personalizado.

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Si te has sentido identificado parte de este texto, no lo dudes más y contáctanos. Juntos trabajaremos para mejorar tu bienestar gracias a esta terapia.

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